HONDURAS

Honduras

Atardecer en Roatán. El caribe hondureño es uno de los motivos de orgullo nacional



Donde coexisten su naturaleza tropical, rica en fauna y flora; sus reliquias arqueológicas, la herencia maya y la cultura caribeña

Pese a ser uno de los países más limitados del continente americano, y a estar expuesto a los desastres que ocasionan los huracanes en su paso anual por esta zona, este territorio con casi siete millones de habitantes posee todas las herramientas para convertirse en un destino turístico privilegiado.

Centroamérica sigue siendo un tesoro por descubrir. La crisis política de los años 80 que dividió y desangró a la zona debido a la lucha entre las distintas facciones de izquierda y derecha, mantuvo a la región aislada del resto del mundo.
Hoy en día, el territorio se muestra unido y enseña su riqueza: el esplendor de la naturaleza y la genialidad de los pueblos que han habitado su tierra, dejando un legado invaluable para la Humanidad.

Honduras "el segundo país en tamaño de Centroamérica, después de Nicaragua" fue bautizado por Cristóbal Colón, quien en su cuarto y último viaje a América se sorprendió por la profundidad de sus costas.

Colón arribó en 1502 y la llamó "Tierra de profundidades". Una tierra que resultaría muy difícil de conquistar.
Siguiendo los pasos de Colón, 20 años más tarde los conquistadores Gil González Dávila y Cristóbal de Olid intentaron someter al pueblo indígena pero encontraron una gran resistencia por parte de la tribu lenca, cuyo líder Lempira pasó a la historia como un gran héroe por su valentía en la lucha contra los españoles.

NATURALEZA, ARQUEOLOGíA Y CULTURA
Honduras tiene a su favor la diversidad de su flora y fauna, típicas del trópico; la herencia arqueológica maya y la diversidad de su cultura. Tres mundos distintos que se complementan.Uno de estos "mundos" lo constituye su clima tropical. Este país disfruta de todas las benevolencias del clima tropical. No hay estaciones marcadas, y la temperatura varía de acuerdo con la altura sobre el nivel del mar en que se encuentra cada zona. En la costa, zona bananera por excelencia, hace calor todo el año y en lo alto de las montañas, cubiertas de espesos bosques donde crecen las orquídeas, hace frío.

El territorio hondureño está marcado por los contrastes, propios del trópico y donde, según la altitud de cada territorio, se da una determinada flora y fauna: desde la exuberancia de la costa, la frondosidad de la selva húmeda tropical hasta la belleza de las montañas nubladas. Cada zona está habitada por distintos animales que embellecen el entorno: guacamayas, tigrillos, cocodrilos, tiburones, tortugas, venados y jaguares, entre otros.

El segundo tesoro hondureño, son las ruinas mayas. El país posee uno de los sitios arqueológicos más bellos de toda la región. Copán es una verdadera obra maestra y destaca por sus abundantes esculturas ricamente labradas.
Los mayas habitaron México y Centroamérica. Dicha cultura habitó el occidente de Honduras y, en su apogeo, Copán llegó a albergar a más de 20.000 habitantes.

Fue construida a partir del año 1000 a.C. y abandonada hacia el año 900 d.C. Destacan las ruinas de la Acrópolis con sus cortes y templos, la Gran Plaza, y la Escalinata Jeroglífica, llamada de esta manera por la cantidad de dibujos que fueron esculpidos sobre toda su superficie.

Actualmente, el sitio sigue siendo un centro importante de investigaciones arqueológicas y se continúa excavando la zona.
Son muchos los recientes descubrimientos que han salido a la luz, dentro de los que se encuentran un buen número de esculturas.

En el museo de Escultura en Copán se puede apreciar una escala del Templo Rosalila descubierto recientemente bajo la Acrópolis.

El ENCANTO CARIBEÑO
Es la tercera joya; una zona frondosa, colorida y fértil; próspera tierra de cultivo bananero. Allí se encuentran pueblos que se desarrollaron bajo la explotación bananera estadounidense como Puerto Cortés, Tela, La Ceiba y Trujillo.

La Ceiba, está en las faldas del Pico Bonito. Por su parte, Trujillo fue un próspero puerto y la capital colonial de Honduras. Hoy conserva varios edificios antiguos de estilo español y preciosas playas. Las costas al sur y al norte están rodeadas de antiguos y extensos crecimientos de manglares y hermosas lagunas costeras conocidas como "Costa del Mosquito", un bosque húmedo tropical y pequeño pulmón de Honduras. A unos 100 kilómetros de la costa Atlántica están las Islas de la Bahía, un archipiélago con tres islas principales: Roatán, Guanaja y Utila y varios islotes. Un paraíso acuático donde está la segunda barrera de arrecifes coralinos más grande del mundo, después de la existente en Australia.

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